Latest News

CHECK TO SEE WHAT WE┬┤RE UP TO

Manifiesto Adventure

Unas palabras de Alvar Puente sobre lo que es ESPN Adventure

Para aquellos que  nacimos en la era de la televisión en blanco y negro, los que ya vieron el mundial 78 en color, los que nunca escribieron una carta porque ya existía el mail o aquellos para los que el planeta es infinito por sus redes sociales mas que por su tamaño, para ese universo de gente que por 5 decadas ha visto el mundo a través de pequeñas pantallas,  y quizás hace mucho tiempo que no liberan su mente a la imaginación o buscan en la cotidianeidad vivir aventuras a través de las experiencias de otros, como lo hacían sus padres a través de los libros o de las revistas desde tiempos inmemoriales, para ellos ESPN y un pequeño gurpo de aventureros modernos hemos decidido incursionar en lugares remotos y casi desconocidos de países australes, selvas solo caminadas por sus escasos habitantes de países tropicales, heladas montañas de cordilleras olvidadas para bajar a frios altiplanos abarrotados de llamas y de alpacas, turbulentas aguas de océanos olvidados por la navegación, costas lejanas o playas golpeadas por enormes olas, hemos decidido “aventurarnos”, en la medida de nuestras posibilidades, para mostrar el otro planeta que nos rodea, aquel al que la mayoría no tiene acceso, aquel que implica un compromiso mayor en este tiempo en el que las redes tienen acceso a todo.

Hemos decidido ser los ojos, los oídos, el tacto y a veces hemos ofrecido ser el corazón de los televidentes llevando paisajes, sonidos y por sobre todo experiencias de aventura y exploración en lugares exóticos,  para no solo mostrar la inmensidad y belleza de nuestras tierras, sino los diferentes estilos de vida de sus gentes, sus puntos de vista, la vasta variedad de ambientes, sus seres vivos, pero sobre todo para mostrar su inmensidad.

 Como tantos millones, avocados a vidas urbanas,  nos encontramos con la necesidad de dar rienda suelta a esa parte de nuestro espíritu que es aventurera, que es nomade, la que cada ser humano tiene por naturaleza atávica, la que hace que cuando comenzamos un viaje nos transformemos. Nosotros decidimos hace ya muchos años tomar el camino del viajero, y un día dimos el necesario y natural paso de contarlo, porque si no es compartida la dicha, no es plena. Decidimos primero cargar una cámara de fotos, después un trípode, después una cámara de video, y eran tan bellos los paisajes que recorríamos, que no alcanzaba cualquier cámara para mostrarlos, y decidimos que el objetivo de la aventura en si no era suficiente, que debíamos ponernos como meta contarla del mejor modo posible y así fue que de jóvenes aventureros nos convertimos en narradores modernos.

En estos 7 años de navegar mares en Kayak  remando junto a ballenas y delfines, de escalar paredes de hielo de grandes montañas,  de cargar la bicicleta a hombros para bajar pendientes pedregosas de ancianos volcanes, de bucear en oscuras aguas y en “tierra” de tiburones, de esquiar lomos nevados por los que transita el puma o de atarnos a la punta de una cuerda para trepar paredes de roca en busca de indómitas cumbres, la única constante ha sido ser fieles al espíritu de aventura y llevar una cámara para mostrarlo, primero a nuestros familiares y amigos, después a los allegados y finalmente a millones de personas que en nuestros desafíos encuentran un poco de aquellos relatos mágicos de libros del pasado en los que la aventura y el descubrimiento movilizaban las fuerzas de la humanidad. En tiempos en los que se accede a todo globalmente nosotros nos aventuramos a donde casi nadie va para que nuestros espectadores puedan llegar más allá.

No salimos del área de confort, vivimos fuera de ella, un colchón es lo menos común en nuestras vidas, por eso lo valoramos tanto, con 20 viajes al año más de la mitad de nuestro tiempo nos lo pasamos durmiendo incomodos en el piso, o colgados de la pared como murciélagos, y a veces dormimos poco por el mal de altura o para despertarnos de noche para filmar el amanecer, pero casi siempre los lugares en los que dormimos son mágicos y es una magia que indefectiblemente se transmite. Rara vez comemos sentados a una mesa, y lo que comemos lo tenemos que cargar a nuestras espaldas, a donde vamos no hay góndolas de supermercado, muchas veces comemos frio porque ni las más diminutas cocinas valen su peso en un ataque a una cumbre de más de 6000m, y si tenemos que elegir entre una cocinita y una cámara, siempre elegiremos mostrar los paisajes, porque lo que no se filma dificilmente se comparte… Y cuando regresamos a nuestros hogares revivimos lo pasado para contarlo del mejor modo posible y soñamos lo que está por venir tan intensamente como cuando lo transitamos, buscamos nuevos objetivos, leemos historias, estudiamos mapas, rastreamos información y preparamos nuestros cuerpos para la próxima aventura.

Porque aunque no seamos grandes atletas de cada una de las disciplinas que frecuentamos en nuestros viajes, nos desenvolvemos en ellas con mucha alegría, y si en algo nos hemos especializado es en sobrevivir en ambientes hostiles, nos hemos golpeado, hemos pasado frio, calor, hambre, nos has picado alimañas y hemos perdido toda noción de pertenencia, pero siempre hemos reído al final, siempre felices de poder compartirlo. 

Compañerismo, camaradería, amistad, esfuerzo y a veces sufrimiento, capacidad de asombro, cansancio, dolor, frio, éxtasis, euforia, miedo y estupor son algunas de las emociones que preponderan en nuestros viajes, pero lo que mas nos caracteriza es la “pasión”, pasión por lo que hacemos y con la que lo hacemos, pasión por mostrar y narrar, pasión por explorar, pasión por buscar e ir más allá…

PASION POR LA AVENTURA